Un estudio publicado recientemente en el European Journal of Nutrition ha provocado un intenso debate. Se trata de un informe que concluye que el consumo de alimentos biológicos disminuye el riesgo de infartos de miocardio, ictus y cáncer.
Tanto los profesionales de la medicina como las agencias de alimentos no habían prestado hasta hoy demasiada importancia a las diferencias entre productos agrícolas biológicos o convencionales en términos de prevención de enfermedades. El mismo John Krebs, responsable de la British Food Standards Agency, niega credibilidad al estudio y asegura que los alimentos convencionales son “tan o más salubres que los de origen biológico”.
Sin embargo, John Paterson, bioquímico de la Dumfries and Galloway Royal Infirmary, y responsable del citado estudio, ha criticado la ligereza con que Krebs arremete contra el informe y ha defendido su investigación.
Paterson y un equipo de investigadores de la Universidad de Strathclyde han demostrado que las sopas vegetales de origen biológico contienen seis veces más ácido acetilsalicílico que las sopas vegetales convencionales. “No es ningún secreto que dicho ácido, responsable de la acción antiinflamatoria de la Aspirina®, protege al organismo frente a la rigidez de las arterias y el cáncer intestinal.” El experto subraya no ser “ningún iluminado de la causa biologista”, al tiempo que garantiza que existe una diferencia estadísticamente significativa entre el efecto protector de unos productos y otros.
El estudio del European Journal of Nutrition confirma que el nivel medio de ácido acetilsalicílico detectado en 11 marcas de sopa vegetal biológica comercializada en el Reino Unido se aproxima a 117 nanogramos por gramo, comparado con los 20 ng/g hallado en 24 marcas de sopa de origen no biológico. Como curiosidad, la tasa más elevada de ácido acetilsalicílico (1.040 ng/g) se asoció con una sopa escocesa a base de zanahoria y coriandro.
El ácido salicílico se produce de forma natural en determinados vegetales a modo de defensa frente al estrés ambiental y las enfermedades. Según Paterson, los pesticidas empleados en la agricultura convencional impiden a los vegetales la potenciación de mecanismos de autodefensa como la producción de ácido acetilsalicílico y, en consecuencia, su nivel es muy inferior que en los productos de agricultura biológica.
“Hace años, llevamos a cabo un estudio de niveles de sangre en una comunidad de monjes budistas que se alimentaban exclusivamente a base de vegetales de origen biológico, comparando los resultados con otros de voluntarios alimentados con productos convencionales y en cuya dieta la cantidad de vegetales cedía espacio a la carne. Los niveles de ácido acetilsalicílico eran sensiblemente superiores.”
Tras estudiar estos datos la Food Standards Agency ha suavizado su postura: “No puede contestarse el beneficio atribuido al ácido acetilsalicílico contenido en los vegetales de origen biológico que se refiere en estos estudios, pero creemos conveniente reunir aún más información.”, manifestó un portavoz de la agencia británica. Antes de posicionarse este organismo prefiere promover otro estudio que refuerce la evidencia proporcionada.
Fuente: http://infoagro.net/es/apps/news/record_view.cfm?vsys=a2&id=7421